jueves, 21 de enero de 2010

APUNTES DESDE EL DESIERTO


Ya llevo unas tres semanas por el Rajastan y ahora me encuentro de vuelta en Pushkar, un tranquilo pueblo que invita a pasar una buena temporada. Pero lo que más me ha impresionado de este estado ha sido la zona oeste, Jaisalmer y sus alrededores, en mitad del desierto del Thar y muy cerquita de la frontera con Pakistan.

Allí pasé diez maravillosos días, había algo que me empujaba a ir al desierto. Para muchos un desierto no es más que un montón de arena, polvo y piedras. Pero estos lugares despiertan en mí una atracción muy especial, algo parecido a lo que pueda sentir en el mar o en la montaña. Un horizonte inmenso, esa luz, los sonidos del viento, el raso cielo de las noches.

Para disfrutarlo de una manera independiente, alejada de la artificialidad de los Camel Safaris que organizan cantidad de agencias y hoteles, alquilé una moto por unos días y recorriendo carreteras secundarias y pistas de tierra descubrí lugares maravillosos, algún oasis, idílicas aldeas, pobladas unas y abandonadas otras, y una gente encantadora.


Un día, casi llegando a Jaisalmer, paré un momento en la cuneta pra beber un poco de agua y admirar la inmensa fortaleza de la ciudad desde la distancia. Fuera de una casa había dos viejos en cuclillas que me hicieron señas para que fuera a tomar té con ellos. Eran típicos rajastanís del desierto. Mocasines de piel de camello, ropa blanca con una camisa que les llega hasta las pantorrillas, anillos de plata en manos y orejas, una manta que llevan a todas partes y un enorme turbante coronando sus cabezas. Espigados y delgados, nariz aguileña, puntiagudos bigotes que cuidan con esmero, y la piel escamada y surcada por infinidad de arrugas, años y años de sol, viento y arena azotando sus cuerpos.

Mientras dábamos cuenta del delicioso té massala indio, con leche y jengibre, tuvimos una conversación de lo más interesante. El que llevaba la voz cantante decía:

- "Mira, ahora no nos podemos quejar, casi toda mi familia trabaja en algo relacionado con el turismo y, sí, entra más dinero a casa, pero, ¿para qué?, se va tan rápido como viene. Cuando era niño vivíamos por el desierto, moviéndonos con nuestro ganado, y no sé, en cierta forma éramos más felices, era una vida más natural, todo estaba conectado, todo tenía una relación. No usábamos dinero pero todas las familias se ayudaban unas a otras. Y cuando encontrábamos un buen pozo de agua o una camella paría organizábamos una gran fiesta, con música y baile. Ahora los tontos de mis hijos montan una fiesta porque ganamos a Pakistan al puto cricket o porque una actriz de Bollywood gana el Gran Hermano británico, ¿te lo puedes creer?, tsk, tsk, tsk..."-


El hombre chasqueaba la lengua y meneaba la cabeza en un gesto que mostraba una mezcla de desacuerdo e incredulidad. El otro viejo entró en escena queriendo relativizar el asunto.

-"Bueno sí, a mí también me gustaba la forma de vida de antes, pero ahora tenemos médico, nuestros nietos pueden estudiar, tenemos luz..."-
-"Luz, no me hables de la luz..."-, salto el primero, -"...todos los meses tengo que pagar un dineral de luz. ¿Quién inventó eso de cobrar por la luz?. Antes nunca pagábamos por la luz del sol o la del fuego, no sé, antes todo tenía un sentido, todo estaba conectado..."-, volvía a repetir.

Apuramos la tetera y callamos durante un rato mientras contemplábamos ese sol especialmente rojizo cayendo a plomo sobre el horizonte.

-"¿Ves?"-, me decía el viejo. -"A ésto me refiero, esta maravilla siempre está ahí, el sol siempre sale por un lado y se pone por otro, desde siempre, ésto es algo que está ahí, tiene una relación contigo, es parte de tí, de tu vida... y no esa jodida actriz de Bollywood"-. Reímos durante un rato y me despedí al caer la noche. -"Vuelve cuando quieras, eres bienvenido a mi casa"-, me dijo cuando arranqué la moto, un gran tipo.

miércoles, 13 de enero de 2010

KHAJURAHO XXX


Khajuraho es un pequeño pueblo del estado de Madhya Pradesh mal comunicado y alejado de las principales rutas turísticas, y pasaría desapercibido de no ser por los magníficos templos hinduístas y jainistas que lo rodean. Fueron construídos entre los siglos X y XII durante el reinado de la dinastía Chandella, fundada por el hijo de Chandra, el dios de la luna. Abandonados a causa de las invasiones afganas y comidos literalmente por la vegetación del lugar fueron redescubiertos por los británicos a finales del siglo XIX, y hoy en día se encuentran en un perfecto estado de conservación.


Todos los templos miran hacia el este, donde nace el sol, y están dedicados a diferentes dioses, Vishnu, Chandra, Surya, Hanuman y otros más, pero lo que más destaca y lo que la mayoría de la gente acude a ver son la cantidad de esculturas pornográficas que cubren sus paredes exteriores. Esculpidas en arenisca aparecen todas las posturas del Kama Sutra, y dicen que representa la noche de bodas del dios Shiva y su consorte Parvati. Por lo que estoy viendo hasta ahora y a pesar de su fama de asceta, Shiva estaba hecho un auténtico golfo, no se lo montaba nada mal el tío. La calidad y el acabado de los templos y sus esculturas es increíble, además de su estado de conservación, parece mentira que hayan sido construídos hace tantos siglos. Y según la situación del sol o la luna sus colores van cambiando paulatívamente.


Aparte de echar un vistazo a los diferentes grupos de templos no hay mucho que hacer en Khajuraho, y el pueblo tampoco invita mucho al disfrute. No son más que dos polvorientas calles donde van floreciendo algunos hoteles, restaurantes y tiendas de recuerdos que pugnan entre sí por sacar tajada de los muchos turistas, sobre todo indios, que se acercan hasta aquí. En los tres días que estuve allí no encontré un sólo sitio decente para comer, y si el estómago no está contento el espíritu tampoco. Me tocó pasar la nochebuena en el pueblo y nos sirvieron un suculento manjar: puré de papas con huesos de esmirriado pollo con algo de carne pegada en ellos. De todas formas es un lugar relajado y tranquilo donde conocí gente estupenda. Lo mejor es alquilar una bici y recorrer los alrededores, hay unos cuantos lagos, un par de cascadas y pequeñas aldeas pobladas por agricultores.

viernes, 8 de enero de 2010

VIDA Y MUERTE EN VARANASI


Brahmines ejerciendo sus ceremonias, fieles lanzando ofrendas al rio, lugarenyos tomando su banyo diario, otros purificando su espiritu, mujeres lavando la ropa y secando al sol coloridas telas, peregrinos llegados de todos los rincones del pais, sadhus de verdad meditando y fumando charas, sadhus de mentira sacando rupias a los turistas por una foto, turistas con cara de asombro unos, con gesto de asco otros, adivinos, agoreros, echadores de cartas y masajistas ambulantes, barberos y musicos callejeros, canticos y tintineo de campanillas, barqueros buscando clientes, chavales jugando al cricket, cometas volando por encima de las aguas, vejetes paseando, viejas secando al sol una mezcla de paja y mierda de vaca que servira como combustible para el fuego de sus cocinas, vendedores de bang y charas, de frutos secos, souvenirs u ofrendas hinduistas, guirnaldas de calendulas y velas de aceite de alcanfor o mantequilla, imponentes templos en cada esquina, buscavidas de dudoso pelaje, monos saltando entre cables y azoteas, vacas zampando lo que encuentran a su paso...

Todo esto y mucho mas es el Ganges a su paso por Vanarasi, tanto y tan intenso para los sentidos que uno es incapaz de absorberlo todo de golpe. Asi es el dia a dia de esta ciudad desde tiempos inmemorables, desde que fue fundada por Shiva, la vida que se ve hoy en dia alrededor del rio, sus ghats o la parte vieja, apenas ha cambiado durante siglos y siglos, y eso que dicen que Varanasi, antes Benares, es la ciudad mas antigua del mundo.


Y junto a toda esa vida convive la muerte con la mayor naturalidad, sin tener un significado tan tragico como en nuestra sociedad, aqui se ve la muerte como un transito a otra vida, como un viaje, como el ultimo viaje en este caso, ya que segun las creencias hinduistas todo aquel que muera en Varanasi se librara de sucesivas reencarnaciones, del ciclo de nacimiento-vida-muerte, y su alma alcanzara la mokhsa, la liberacion del espiritu, uniendose con la energia cosmica que controla el universo como una sola cosa.

Esto hace que se efectuen diariamente unas doscientas cremaciones en el Ganges, sobre todo en el ghat de Manikarnika, el lugar favorito de Shiva para meditar. Se lleva al muerto, se le lava, se compra la lenya de mayor o menor calidad segun las posibilidades economicas de la familia del difunto, no suele haber mujeres ya que dicen que estas estallan en lloros y gritos y se debe guardar el mayor silencio para el ultimo viaje del alma o atman. La familia se viste con un unico trapo blanco, muchos se rapan la cabeza y el hijo mayor es el encargado de encender el fuego que previamente ha comprado al jefe de los Doms, los encargados de vigilar que el cadaver vaya quemandose de manera uniforme.


Solo se emplean como materiales inflamables aceite de alcanfor o mantequilla, aparte de la madera, y cuando la calavera del muerto explota hace una especie de crujido que indica que su alma ya ha dejado el cuerpo y va a juntarse con el universo. Mas o menos al cabo de tres horas no quedan mas que cenizas y estas son arrojadas al Ganges. No todo el que muere pasa por la cremacion, estan exentos los ninyos porque no se considera que esten formados del todo como seres humanos, tampoco se quema a los sadhus ya que estos han alcanzado en vida su grado de liberacion del atman, y tampoco a las embarazadas, porque llevan una vida en su interior. A todos ellos, cuando llega su hora simplemente se les arroja al fondo del rio con una piedra atada al cuello.

Esta busqueda de la liberacion del espiritu produce que sean miles y miles los viejos, enfermos, viudas o leprosos que acuden a Varanasi simplemente a esperar que llegue su hora y pasan sus ultimos dias en las calles viviendo de la caridad de fieles y peregrinos, es un espectaculo bastante fuerte de digerir. Normalmente no tienen familiares que soporten los gastos de su cremacion y son enviados a crematorios publicos donde son quemados todos juntos antes de esparcir sus cenizas por el rio.


Despues de mi accidentada entrada en la India, Varanasi me recibio con los brazos abiertos y disfrute alli de una memorable semana mientras me iba aclimatando y reconciliando con el pais. Aunque lo primero que me llamo la atencion fue la contaminacion ambiental y acustica, la suciedad (multiplicada por mil respecto a Nepal), la cantidad de gente que vive tirada en cualquier esquina, y alguna extranya costumbre de los indios, como la de cagar en plena calle, hombre, por favor!, echar una meada en un momento de apuro puede tener disculpa, pero lo otro... Menos mal que los viajeros vamos desarrollando una especie de caparazon que nos aisla de ciertas cosillas desagradables.

Y tambien me causo cierta sorpresa lo dificil que puede resultar encontrar algo de comida occidental para escapar un poco de tanto picante. Ademas, cada ciudad que estoy visitando es por una u otra razon un lugar sagrado, y Varanasi no podia ser menos con lo que es un sitio vegetariano cien por cien y encima esta prohibido el alcohol. Eso si, el aroma a charas y bang salen de cualquier esquina, cosas de la diferencia de culturas. Mas de una vez me he visto como si fuera un yonkie intentando encontrar algo de famelico pollo, unos simples huevos o una cervecita fresca. Al final lo consigues pero cuesta, y para que os hagais una idea si encuentras un sitio que venda cerveza nunca aparecera en la carta, la tienes que pedir por lo bajinis y te la serviran dentro de una tetera para no herir sensibilidades. Suena extranyo tomar cerveza en una taza, pero bueno, mejor que nada.


Y asi, poco a poco, fueron pasando los dias en Varanasi, y me fui enganchando de este increible pais. Los dias trancurrieron tranquilos, paseando por los kilometros de ghats que banyan el rio, dejando que mis sentidos se empaparan de todo aquello, tomando una barca para recorrer un poco sus aguas, viendo amaneceres y puestas de sol, ceremonias, salidas a tomar te o comer algo con otros viajeros, perdiendome por las estrechas callejuelas de su parte vieja, la mas caotica y llena de vida que recuerdo haber visto nunca. En fin, que Londres o New York seran la hostia, pero os aseguro que Varanasi no se queda atras.

Ahora me encuentro en Pushkar, en el Rajastan, tierra de desiertos y de maharajas, y me esta gustando tanto que esta noche me voy a adentrar mas en esta zona, voy hacia el oeste, a Jaisalmer, y espero recorrer unos dias el desierto en camello y dormir bajo un manto de estrellas, ya os contare, paciencia, paciencia, que ya se sabe que los blogs suelen ir un poco retrasados. Y lo que son las cosas, me acabo de encontrar con Vicen, un amiguete de Lanzarote que esta recorriendo parte del pais en moto, en una preciosa Royal Enfield, el empezo por abajo, yo por arriba, y estaba claro que teniamos que coincidir por esta zona.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

INDIA, PRIMERAS IMPRESIONES


Llevo ya algo mas de dos semanas en India y va siendo hora de contar algo de este fascinante lugar, he estado esperando un poco mientras le iba cogiendo el punto al pais y como los primeros dias fueron algo duros no queria transmitir mis sensaciones en caliente, es mejor escribir cuando uno esta relajado. Las palabras se las lleva el viento o se rectifican pero lo escrito queda para siempre y no queria plasmar una idea erronea de esta gente sin darle otra oportunidad.

Y es que como dice el topico, a la India se la ama o se la odia, o las dos cosas a la vez, y ya lo he podido comprobar en mis propias carnes. Cuando estaba en Nepal eran mayoria los viajeros que me encontraba que me advertian del tremendo cambio. "Preparate para la India", me decian, "Que no te pase nada, Nepal es el paraiso y tu vas al infierno"... Y a pesar de estar en guardia tuve mas malos rollos en mi primer dia en India que en tres meses en Nepal.


Casi todo el mundo que cruza de Nepal a India por la frontera de Sonauli lo hace con viaje organizado desde Kathmandu y les espera un bus hasta Varanasi una vez pasados los tramites aduaneros. Yo no habia preparado nada, cruzaria la frontera a pie y una vez alli me buscaria la vida, y ahi empezaron los problemas.

El paso de Sonauli es un caos total, en una misma calle atestada de gente pasas de un pais a otro sin darte cuenta y yo me pase unos cien metros la aduana india sin que nadie me dijera nada hasta que salio un tio de no se donde y me dijo que habia entrado en India de manera ilegal pero que con cincuenta dolares se arreglaria el problema. Logicamente pase de el, le dije que tenia mi visado en regla y le pregunte quien era y si tenia alguna acreditacion porque no llevaba uniforme ni nada por el estilo. Efectivamente era un estafador de los muchos que abundan en este tipo de puestos fronterizos. Al final vino un aduanero de verdad y no paso absolutamente nada, me sello mi pasaporte y ya podia seguir.


Lo peor vino a la hora de buscar un bus que me llevara a Varanasi, o al menos a Gorahkpur, donde podria coger un tren. Entre el terrible alboroto y con todo escrito en hindi me fie de un tipo que me llevo a su "agencia de viajes", un asqueroso garito que me dio mala espina nada mas poner un pie dentro. Alli me vendio un billete carisimo, que segun el era un bus especial que iba derecho a Varanasi sin parar una sola vez y con comida a bordo.

Despues entro otro tio que me pedia mas dinero porque en no se que sitio cambiabamos de guagua y cogiamos una de lujo, a este ya no le di una rupia y me empece a mosquear con tanta contradiccion. Sacaron un te que no probe, y menos cuando se empenyaban en que bebiera de determinada taza, no de la que habia elegido en primer lugar. En ese momento me levante y les dije que me devolvieran la pasta, que no me fiaba un pelo de ellos y que ya me buscaria la vida en otro sitio. Me habian advertido que algunos indios son capaces de sacar lo peor de ti mismo, y asi es, en un momento dado tuve que agarrar a uno de ellos por la pechera y llamarle hijo de puta cien veces hasta que me devolvio el dinero. Si te pones duro se acojonan, de lo contrario me habrian robado hasta los calzoncillos.


Pero me desagradaba estar asi, que necesidad tienes de pasar esos malos rollos, te quedas francamente mal. Con esta excedencia estoy viviendo un suenyo y no iba a permitir que esta gentuza lo convirtiera en una pesadilla. Al final me subi a un autobus que valia diez veces menos que lo que me querian cobrar estos sinverguenzas. Y alli tambien tuve lo mio, el cobrador se resistia a darme las vueltas alegando que no tenia cambio y casi ya llegando a Varanasi me tuve que poner a gritar otra vez para que me devolviera lo que era mio. Y el resto de la gente no hacia nada, sabian que yo tenia razon pero nadie daba la cara por mi, y yo ya estaba emparanoiado, no veia por ningun sitio sonrisas ni miradas sinceras, y no habia visto ningun otro occidental desde mi entrada en el pais para al menos poder compartir las penas.

Llegamos a Varanasi de noche y no queria ni pensar lo que me esperaba fuera, solo veia una ciudad gigante llena de gente durmiendo en todas las esquinas, no queria tener otro disgusto mas y cogi el primer hotel que vi al lado de la estacion de guaguas, uno de lujo que me costo trece euros, lo que mas he pagado hasta ahora en este viaje. Cene bien, dormi mejor y al dia siguiente veria las cosas de otra forma.


Y asi fue, me mude a un hotelito precioso encima de los ghats del Ganges y pase una maravillosa semana de aclimatamiento en Varanasi. Aunque al principio andaba un poco mosqueado y desconfiaba de cualquiera que se me acercara enseguida fui descubriendo la parte buena de la India, esa que te deja boquiabierto, tan fuerte en todos los sentidos que te hipnotiza, se te mete muy dentro, y conoci buena gente, sonrisas, miradas sinceras, buenos deseos, familias que me dieron todo a cambio de nada, y una cultura que harian falta muchos anyos para comprenderla siquiera un poco.

Despues de Varanasi pase unos dias en Khajuraho, un pueblo tranquilo con maravillosos templos medievales, luego otros dias en Orchha, todavia mas bonito y mas tranquilo, y ahora me encuentro en Agra, la ciudad del Taj Mahal, donde cada vez me siento mas integrado y mas enamorado de este pais. Quizas no estuvo mal pasar esas calamidades el primer dia, ahora distingo a kilometros a la mucha gentuza que anda a la caza del turista y no les doy pie ni a que se acerquen. No vale la pena intentar ser cortes con ellos, hay que mandarles a la mierda al instante, al estilo Torrente "quita bicho, vaich, vaich...", y te dejan en paz casi al momento, por lo menos conmigo funciona, me debe salir bien poner cara de malo y esta claro que los occidentales imponemos respeto.


Hoy es Nochevieja y ya lo estamos celebrando. Estoy alojado en un pequenyo guesthouse en el Taj Gang, la parte vieja musulmana de la ciudad, justo al sur del Taj Mahal, del que tenemos unas vistas impagables desde la azotea. La gente del hotel se ha encargado de preparar una fiesta de fin de anyo cojonuda para clientes y amigos, han decorado la azotea, han hecho una hoguera en medio para combatir el fresquito nocturno, equipo de musica y un buffet estupendo al que que ya le he pegado un pasada hace un rato, cuando acabe de escribir repetire. A la comida ya le voy pillando el punto tambien, al principio lo llevaba mal pero ya voy sabiendo mas o menos los que me gusta y no esta excesivamente picante.

Estamos unas cincuenta personas en la azotea, espero que aguante el piso. Muchos indios, unos austriacos, italianos, unas chicas neozelandesas, una argentina que conoci en Varanasi... y un grupo de unas doce chinas que no paran de hacerse fotos conmigo, no es su anyo nuevo pero no han dudado en apuntarse a la farra. Tambien esta Fathir, un indio musulman que es el encargado de la pirotecnia para medianoche, esta manana le he visto montando el tinglado y le he dicho "Que, preparando la intifada?", y el tio no podia parar de reir, cada vez que me ve me dice "Hey sir, intifada tonight, intifada tonight, ja, ja, ja". Bueno, quedan poco mas de dos horas para las campanadas y la noche promete, asi que me parece que hoy toca gaupasa porque manana prontito salgo haca Jaipur. Urte berri on, feliz anyo y happy new year!

jueves, 24 de diciembre de 2009

LUMBINI O EL BUDISMO CINCO ESTRELLAS


Antes de entrar a la India decidi despedirme de Nepal pasando unos dias de relax en Lumbini, un pueblito cercano a la frontera y conocido sobre todo por ser el lugar de nacimiento del principe Sidharta Gautama, mas conocido como Buda. Nacio en el seno de una familia adinerada y los astrologos que asistieron el parto dijeron que seria un gran profeta, cosa que enojo enormemente a su padre quien preferia que su hijo fuera un valiente guerrero, por lo que decidio encerrarlo en palacio para que no viera el mundo exterior. Pero con ventinueve anyos de edad salio por primera vez de su casa y vio algo que nunca antes habia visto, algo insolito para el: una vieja, un enfermo y un cadaver. Decidio seguir una vida de peregrinaje y asi empezo el budismo.


No voy a seguir hablando de su vida ya que es de sobra conocida, pero aconsejo a los que no lo hayan leido todavia que echen mano del "Sidharta", de Hermann Hesse, sin duda el mejor libro que se haya escrito hasta ahora sobre Buda, por lo menos para mi gusto. Recuerdo que cuando lo lei, hace ya muchos anyos, me dejo dentro una agradable sensacion. Quizas fue el momento y el entorno, me lo lleve con otro par de libros al Risco del Paso, en Fuerteventura, donde pase dos semanas solo sin salir de la playa, cuando todavia se podia hacer acampada salvaje en esa zona. Aquellas semanas fueron una de las mejores vacaciones de mi vida, a veces no hace falta ir muy lejos de casa para encontrarte de maravilla y vivir intensamente. Mi viejo Volkswagen Polo, mi material de windsurf, un igloo para dormir, algo de musica y lectura y una caja llena de comida y utensilios para cocinar. Ademas, el amable propietario de un chiringuito cercano me traia todos los dias pan fresco y leche y no necesitaba nada mas, olas y viento por el dia y relax total por la noche alrededor de una fogata.


Pero bueno, no os voy a aburrir con viejas aventuras y volvamos donde estabamos, a Lumbini, en Nepal. Y tengo que decir que me decepciono un poco. El pueblito en si era muy tranquilo, dentro de un precioso entorno donde merece la pena descansar un par de dias y recorrer sus alrededores en una bicicleta alquilada. Y sus habitantes, casi todos Tharu, de los que ya he hablado en un capitulo anterior, son una gente encantadora. Pero lo peor es toda la parafernalia budista que se ha montado alli, una execrable ostentacion de lujo y dinero en una de las zonas llamativamente mas pobres y miseras de Nepal, y ademas en un lugar hinduista cien por cien donde el budismo es practicamente inexistente.


Hay que reconocer que el bosque donde se ha establecido esta especie de Disneyworld budista o de parque tematico es un lugar precioso, limpio y muy bien cuidado, pero todo el pasteleo que se ha montado alrededor echa un poco para atras, como ocurre en otras religiones. Monumentos en el lugar exacto donde nacio Buda, monumentos donde hizo su primera caca, monumentos en el arbol donde se apoyo su madre al sentir los primeros dolores del parto... clin, clin, clin, una maquina de recaudar dinero entre los pobres creyentes y otros que no lo son tanto. Una especie de Lourdes, Fatima o La Meca, pero a lo budista. Y lo peor es que fuera de ese bosque, a escasos metros, los lugarenos hinduistas siguen viviendo en la mas absoluta miseria, ni una sola rupia se ha destinado a echarles una mano, como no son budistas que se jodan parece ser.


Y luego estan el gran numero de monasterios que un monton de paises, incluidos algunos europeos, han levantado en lo que parece una competicion donde gana el que hace el edificio mas grande, mas lujoso, con la stupa mas alta, con mas oro incrustado en sus enormes figuras de Buda, y que albergan a estudiantes venidos de todo el mundo en habitaciones de cinco estrellas, con aire acondicionado, muebles de disenyo, etc., etc. En fin, que no parecen lugares muy espartanos destinados al "recogimiento" y a la busqueda de uno mismo. Otra de tantas falsedades de todas las religiones, en asunto de dinero no se salva ni una. Si Buda levantara la cabeza no creo que le gustara un pelo todo este montaje. Bueno, no se si volvere a actualizar el blog antes de fin de anyo, que supongo lo pasare en el Taj Mahal; si no es asi deseo a todos mis lectores mucha suerte y salud para el 2010. Besos y abrazos para todo el mundo, os echo de menos.

lunes, 21 de diciembre de 2009

NEPALESE PEOPLE

Jovencitas posando con su innata elegancia


Porteador tomandose un respiro en Bahundanda


Cuando pasas por una aldea de la montana te salen crios por todos lados


Namaste my friend, me dijo este crio en Manang


Renacuajo de Kagbeni, en la region del Mustang


Mujeres de Pokhara de chachara


Barquera de Pokhara esperando clientes


Pasando la tarde al sol en un templo de Patan


A estas graciosas chiquillas se las veia bien alimentadas


Flautistas Newar celebrando una de sus tantas fiestas


Familia posando


Ponia una cara de mala leche mientras le daba a los platillos...


Estos no necesitan presentacion


Nena Tharu con su hermanito a cuestas

viernes, 18 de diciembre de 2009

LOS THARU



De todos los grupos etnicos que habitan Nepal son los Tharu los que mas me han llamado la atencion, quizas porque no habia oido hablar de ellos, o quizas por ser tan diferentes del resto. Habitan principalmente las zonas bajas del pais a lo largo de todo el Terai y son los que con mas ahinco siguen viviendo segun su tradicion y se muestran mas reacios a las nuevas comodidades que les brinda el mundo moderno. Siguen viviendo en casas hechas de paja y barro y no son ni hinduistas ni budistas, sino animistas, creen en los espiritus de la selva y se consideran a si mismos como unas criaturas mas de esta, junto a los animales y las plantas.

Tienen una propia lengua de la que se desconoce su origen y antiguedad ya que no hay textos escritos, y sus rasgos fisicos son en muchos casos mongoloides, algo raro en el sur de Nepal, por lo que tampoco nadie sabe a ciencia cierta su procedencia, hay quien dice que eran soldados de Gengis Khan que se asentaron en el Terai cautivados por la jungla y su exuberante vegetacion.



Otra caracteristica de ellos que continuan estudiando los antropologos es su aparente inmunidad a la malaria. La franja del Terai era zona de alto riesgo hasta mediados del siglo pasado y al estar de paso en las rutas comerciales que comunicaban el subcontinente indio con China y las regiones del norte eran muchos los que inevitablemente caian enfermos. En epoca de monzones nadie se atrevia a cruzar esta zona, nomadas y comerciantes tenian que esperar a que acabaran las lluvias y disminuyera la poblacion de mosquitos.

Pero los Tharu jamas enfermaban, vivian en la selva en perfecta armonia con la naturaleza y conocian hasta el ultimo detalle de cada animal, cada planta y sus propiedades medicinales o alimenticias. Solo cazaban lo que necesitaban y talaban unicamente los arboles que crecian con mayor rapidez.



Y a pesar de ser los verdaderos guardianes de la jungla fueron expulsados de esta poco a poco cuando se establecieron los limites de parques nacionales y reservas de animales. No obstante se asentaron en las llanuras de alrededor y despues de muchas batallas politicas consiguieron permisos especiales y bosques comunales para poder seguir aprovechando los recursos de la selva.

Algunos tambien fueron enganados y arrendaron parcelas de algun terrateniente que apenas daban fruto por lo que se adeudaron cada vez mas y mas hasta llegar a vivir en un estado de semiesclavitud hasta hace muy pocos anyos cuando por fin consiguieron del gobierno tierras comunales. En vez de esclavos, los terratenientes les llamaban "mano de obra sometida", un eufemismo muy light para ocultar la cruda realidad.



En Chitwan pude ver como es su dia a dia y pude comprobar lo compenetrados que estan con la naturaleza. Todos los dias se adentran en la jungla para recoger madera y juncos con los que construir y mantener sus viviendas, me encantaba observar su rutina diaria. Al amanecer cruzaban el rio y se dirigian al interior de la selva siempre rio arriba donde pasaban todo el dia recolectando los materiales que necesitaban. Y al acabar la jornada no tenian que cargar con todo sino que fabricaban una rudimentaria balsa con la madera y los juncos cortados, se subian encima y se dejaban llevar por la corriente rio abajo hasta llegar a su cabanya. Toda una leccion de maxima eficacia.

Bueno, ya me encuentro en la India, en Varanasi, y esto es increible, llevo dias boquiabierto, pero como voy algo retrasado en el blog todavia me gustaria meter un par de capitulos mas de Nepal, asi que paciencia, paciencia, que todo llegara. Solo os adelanto que dejo Varanasi en dos dias y pasare nochebuena en Khajuraho. Felices fiestas a todo el mundo!

lunes, 14 de diciembre de 2009

EL TERAI



La franja sur de Nepal es conocida como el Terai y esta formada por las tierras bajas del pais, practicamente al nivel del mar, con lo que el contraste con el norte montanoso es muy llamativo tanto en sus paisajes como en sus pobladores, cultura y estilo de vida. Digamos que esta zona se asemeja mas a la India y de hecho hace tiempo pertenecio a este pais.

En Nepal ya se esta metiendo el crudo invierno, la temporada de montana se acaba hasta la proxima primavera y en el valle de Kathmandu o en Pokhara se empieza a notar el frio, asi que casi todos los viajeros salimos de estampida y vamos abandonando poco a poco el pais. Unos toman aviones hacia el sudeste asiatico y otros bajamos a la India por carretera. Y de camino al sur aproveche para visitar unos dias esta zona del pais, concretamente el Parque Nacional de Chitwan, situado entre el rio Rapti y la frontera india.



Este parque comprende un ecosistema espectacular, con densa vegetacion, jungla, y a pesar de los cazadores furtivos, una creciente poblacion de elefantes salvajes, cocodrilos, rinocerontes, tigres de bengala y cientos de diferentes tipos de aves. Y todo ello rodeado de llanuras con arrozales y campos de mostaza que en esta epoca estan en floracion dotando al paisaje de un color amarillo intenso.

Algunos dicen que aparte de una visita al parque no hay mucho que hacer en Chitwan, pero para los que viajamos sin prisa pasar unos dias sin tener mucho que hacer supone una autentica delicia. Jornadas propicias para dormir a pierna suelta, descansar, leer un rato, pasear otro rato, coger una bicleta, ordenar notas y fotos, actualizar el blog, lavar la ropa, charlar con lugarenos y otros viajeros, y disfrutar de espectaculares amaneceres y puestas de sol repantingado en las hamacas de cualquiera de los basicos chiringuitos que jalonan la ribera norte del rio.

Tambien dedique un dia a hacer el Indiana Jones por la jungla. Pero en vez de juntarme a uno de esos grandes grupos super organizados consegui por el mismo precio una excursion privilegiada, solo eramos tres, un guia tharu, un empleado de mi lodge y yo. Salimos al amanecer en una canoa bajando el rio hasta atracar en un arenal repleto de todo tipo de aves y algun cocodrilo. La travesia fue magnifica, envueltos en una preciosa bruma producida por el contraste del fresquito de las primeras horas del dia con las calidas aguas del Rapti.



Despues nos adentramos caminando en la jungla siguiendo el rastro dejado por un rinoceronte, una enorme cagada recien puesta y toda la maleza aplastada a su paso, yo iba en medio y mis acompanantes escoltandome con unos palos. Las instrucciones eran claras, si veiamos un rinoceronte podriamos acercarnos a unos diez metros siempre que hubiera un arbol cerca para subirnos a el en caso que el bicho se mosqueara. A pesar de su peso un rinoceronte puede alcanzar velocidades de 40 o 50km hora. Si veiamos un elefante y la cosa pintaba fea tendriamos que correr, no valia de nada subirnos a un arbol porque de un par de embestidas lo tiraria abajo.

Yo pregunte que tenia que hacer si veiamos un tigre, o si el nos veia a nosotros previamente, y me dijeron que no me preocupara, que corriera hacia atras sin darle la espalda mientras ellos lo asustaban haciendo aspavientos con los brazos, dando gritos y amenazandolo con los palos... con los palos?, en fin, menos mal que no vimos ninguno. Tuvimos suerte y vimos un par de rinocerontes pero no hubo problema, se mostraban muy tranquilos. De vez en cuando nos echaban una mirada pero seguian a lo suyo, pastando tranquilamente como si fueran vacas. El guia era un tipo encantador y conocia absolutamente todas las aves y plantas que veiamos, vivio su infancia en plena selva hasta que fue considerada parque nacional, ademas sabia dar la informacion precisa sin soltar un rollo insoportable.



Y por la tarde subi a lomos de un elefante a dar otra vuelta y ver mas bichos. Ir montado encima de un elefante resulta un poco incomodo hasta que te acostumbras, pero cuando encontrabamos algun rinoceronte nos podiamos acercar mucho mas sin ningun peligro. El unico susto me lo lleve al cruzar un riachuelo donde habia unos cuantos cocodrilos al sol. No se atreven a atacar a un elefante, pero este se balanceaba tanto que yo ya me veia cayendome al agua y sirviendo de merienda a esas bestias.Por supuesto no ocurrio nada, el "mahout" (conductor del elefante) sabia lo que se hacia, cada elefante domesticado tiene un unico jinete desde que nace hasta que muere y la simbiosis entre ambos es perfecta.

Asi que ya sabeis, a los que viajeis a Nepal os aconsejo sin dudarlo visitar el Parque Nacional de Chitwan, un lugar perfecto para pasar unos dias de relax despues de hacer algun trekking por el Himalaya, y ademas de ser la zona mas barata del pais y tener una agradable temperatura cuando mas arriba ya se mete el invierno, la poblacion tharu que habita esta zona es gente de lo mas sencilla y encantadora que he visto hasta ahora.

sábado, 12 de diciembre de 2009

LA GUAGUA DE BHAIRAWA A LUMBINI



Creo que ya he comentado algo en este blog sobre los riesgos de viajar en transporte publico en Nepal, y no es solo que te puedas despenyar por cualquier desfiladero, eso seria en el peor de los casos, tambien cuenta la calidad del bus en cuestion, toda la gama posible desde Tourist Bus hasta Local Bus, a sabiendas de que el Tourist Bus suele ser una autentica bazofia, con que de ahi para abajo ya podeis imaginar.

De la mecanica ni hablo porque cualquiera de ellos puede sufrir un "little problem" en cualquier momento. Y aunque nunca lo sabes hasta que subes a uno, tambien depende de la cantidad de gente que pueda entrar en el, si coges uno en el que todos van sentados estas de suerte.

Hasta ahora he tenido de todo, pero el otro dia tome uno que de momento se esta llevando el premio al mayor desproposito. Era un trayecto corto, venticinco kilometros mas o menos, terreno llano y casi todo largas rectas... y tardamos cerca de tres horas!.

Al principio tuve suerte, o eso pense yo, entre de los primeros y pille uno de los asientos delanteros, podia estirar las piernas y todavia sobraba sitio para mi mochila. Pero a medida que iba entrando gente mi espacio iba menguando poco a poco, no sabria decir la cantidad de personas que habia de pie en el pasillo empotrandose contra los que estabamos sentados. Y lo peor estaba por llegar.



El autobus paraba cada quinientos metros, bajaban cuatro pero subian quince, yo no daba credito, no hay regla matematica que pueda explicar eso, esta gente debio inventar el "tetris". Y el azafato-cobrador, que suele ir con la puerta abierta y medio cuerpo fuera, se desliza entre todos como una serpiente y sabe en todo momento quien ha pagado y quien no.

En un momento dado hubo un tio que me dijo algo y se sento en mi mochila, bien, no pasaba nada, pero otro tipo que llevaba observandome un par de minutos debio deducir que mis piernas eran lo suficientemente largas como para hacer un banco y ni corto ni perezoso se sento encima mio sin ni siquiera pedir permiso, tocate las narices!.

Cuando llego a su parada respire aliviado, pero todavia me quedaba sufrir un poco mas. Una chica que llevaba en brazos un nene de unos dos anyos vio el asiento libre, o sea mis piernas, y me planto al ninyo encima. Pero la mujer no contaba con la reaccion del chaval. Este me miraba aterrorizado, no creo que en su corta vida hubiera visto muchas veces un occidental tan cerca, y yo llevaba barba de dos semanas y cinco dias sin poder tomar una ducha decente, con lo que el pobre crio empezo a berrear inmediatamente. Y la madre pasando de todo, y yo haciendo carantonas a la criatura para ver si se calmaba un poco.

Y para terminar, la traca final. En una de las innumerables paradas vi a un grupo que portaba una rudimentaria camilla con algo encima envuelto en unas telas... era un muerto!, al parecer lo llevaban a su lugar de origen para la correspondiente cremacion. No, por favor, un cadaver dentro ya seria demasiado, a ver si a este tambien me lo iban a poner encima. Menos mal que despues de evaluar la situacion decicieron subirlo a la baca del bus.

En fin, una experiencia totalmente surrealista. Son cosillas de los viajes que quedan para el recuerdo, en algun momento me entraron ganas de bajar a gritos del autobus cagandome en todos los dioses hindues, pero cuando pasas el trago te ries de ello y todo queda en una anecdota mas.