sábado, 26 de septiembre de 2009

¿DONDE VIVO?



Poco a poco voy notando en este viaje sensaciones nuevas para mí, debido sobre todo a la naturaleza del mismo, a la cantidad de tiempo que va a durar este nomadeo. En otras ocasiones ante la típica pregunta de autóctonos y otros viajeros sobre mi procedencia o lugar de residencia solía responder automáticamente -"Soy vasco, pero vivo en las Islas Canarias"-; ahora sigo diciendo -"Soy vasco, pero vivo en..."-, y entonces caigo en la cuenta que ya no vivo en ningún sitio fijo. Mi casa de Lanzarote está alquilada y no volveré a establecerme en la isla en una larga temporada, así que no puedo hablar de una residencia fija.

Lo mismo ocurre cuando me preguntan -"Qué, ¿de vacaciones por aquí?"-. Pues tampoco exactamente, no estoy de vacaciones porque para tenerlas hay que tener un trabajo en primer lugar, y éste no es mi caso actualmente. Y llego a la conclusión que no soy turista ni siquiera viajero, simplemente en estos momentos vivo en Nepal, en un par de meses viviré en la India, y después no estoy muy seguro, ya me lo irá indicando mi intuición. Es como si fuera una especie de nómada del siglo XXI, no tengo que buscar buenos pastos para mi ganado pero si cosas nuevas que me enriquezcan personalmente y me hagan abrir los ojos como un niño, eso sí, un nómada con tarjeta de crédito y un par de accesorios tecnológicos que forman el cordón umbilical que permite mantenerme unido a mi mundo occidental.



Lo que para muchos sería una locura para mí es una forma de vida maravillosa. El planeta es grande, la vida corta y ya nos engañaron bastante con el bautismo y esas cosas, pero en ningún lugar firmamos un papel que decía que debíamos anclarnos en un sitio, vivir con los de nuestra raza y llevar una vida sin sobresaltos, casa-trabajo, trabajo-casa.

Lo dicho, sólo vivimos una vez, a mí no me apetece llegar a viejo y pensar que se me ha ido la vida sin atreverme a hacer ésto o aquello, no voy a permitir que el sistema me aborregue. Yo ahora he elegido esta forma de vivir, de vivir la vida plenamente, de vivirla en MAYUSCULAS. Puede que me lleve algún palo, pero cuando regrese a casa estoy seguro que seré mejor persona y tendré la mente infinitamente más abierta.

4 comentarios:

david dijo...

Me emocionan tus palabras, pues parece ke las hubiese escrito yo. Aunke seamos primos y casi no nos conozcamos más ke en la niñez, veo ke nos une un vínculo mental muy fuerte, y creo ke tiene mucho ke ver con la raza Kroebel.

Te seguiré en este viaje (como lector claro) e intuyo ke será el mejor "libro" ke lea este año. ánimo y suerte en el camino.
david aizpuru

Anónimo dijo...

Aupa Oskar!! ya veo que estas en tu mundo, en tu salsa, que donde vives? pues en el mundo!!!sin limites ni fronteras, que envidia das el poder hacer esos viajes, me das envidia porque hay que valer para hacerlos y creo que poca gente puede decirlo, somos demasiado de lo "nuestro" somo muy cobardes, al menos tengo un osaba que me describe el mundo desde unos ojos que me dan confianza.
besarkada bat osaba ta zaindu zaittez!!!!seguiremos leyendo tus aventuras aqui en casita con tu ama!! laster arte

Anónimo dijo...

Por cierto oskar el que te escribe es kerman, que se me ha olvidado!!!

OSCAR dijo...

Gracias David, ténlo por seguro, la genética es la genética y los vínculos siempre quedan ahí.
Kermantxo, imprime un montón de páginas para tu abuela que si no se nos gasta la pensión en fotocopias.