miércoles, 28 de diciembre de 2016

SAI NGAM, LAS MEJORES AGUAS TERMALES DE PAI


El valle de Pai resultará algo familiar a quienes me conocen, son muchas veces las que he escrito algo sobre este pueblo y he subido cantidad de fotos en las redes sociales. Los nómadas coleccionamos algún que otro sitio al que siempre volvemos y desde hace ya unos cuantos años se ha convertido en uno de nuestros hogares, solemos pasar largas temporadas en este pueblo de la provincia de Mae Hong Son, en el norte de Tailandia. A su ritmo tranquilo y su calidad de vida se une un entorno natural que parece sacado de un cuento, la belleza de sus paisajes sea la temporada que sea, su río, sus montañas, sus cataratas, sus campos de arroz, sus pequeñas aldeas de los alrededores pobladas por diferentes etnias... una comunidad muy variada donde todos nos conocemos, donde se mezcla un estilo de vida entre tradicional y alternativo ideal para llevar una plácida existencia a pesar de ese rápido crecimiento de visitantes cada vez más deseosos de descubrir la magia de Pai, de nuestro paraíso. Y entre tanta maravilla natural aprovecharé este artículo para presentaros uno de mis lugares favoritos, un sitio al que me gusta acudir a menudo y suelo llevar a los amigos que vienen a visitarnos, las aguas termales de Sai Ngam.
 
En los alrededores de Pai existen cantidad de hot springs o aguas termales, proceden de capas subterráneas de la tierra, su agua tiene una temperatura que puede oscilar entre los treinta y los ochenta grados y tienen propiedades terapéuticas gracias a sus diferentes componentes minerales. Las más conocidas y visitadas al aparecer en todas las guías turísticas son las Pai Hot Springs, a unos diez kilómetros del centro del pueblo y de muy fácil acceso. Están formadas por varios estanques, unos perfectos para el baño y los de más arriba con el agua tan caliente que es imposible meter un dedo, la gente local los aprovecha para cocer huevos. El problema de estas aguas termales es que suelen estar abarrotadas de gente, sobre todo en temporada alta, y hay que pasar por caja, 300 baht cuesta la entrada, un poco caro para los precios que se mueven en Tailandia.
 
En esa misma zona también hay algunos resorts que poseen piscinas de aguas termales y a los que se puede ir sin necesidad de estar alojados en ellos, basta con pagar un ticket en la recepción que no suele pasar de los 100 baht. También hay gente que tiene la gran suerte de tener unas hot springs en el subsuelo del terreno de su vivienda, es fenomenal encontrar cualquier excusa para hacerles una visita y ya de paso pegarse un buen baño. Y quizás mientras escribo esto aparece alguna otra hot spring, nunca se sabe, hace unos meses la compañía eléctrica estaba haciendo unas obras en un camino a las afueras de Pai y de repente salieron dos géiseres de agua hirviendo como por arte de magia.
 
Pero por el momento sigo teniendo en mi top personal de aguas termales a las de Sai Ngam. Hasta no hace muchos años eran conocidas como Secret Hot Springs, solo se acercaban a ellas los residentes de Pai y la gente de una aldea cercana habitada por la etnia Lisu. No aparecían en ningún mapa local, en ninguna guía de viajes, ni en ninguna de esas webs tipo tripadvisor. Los turistas las desconocían totalmente y debo reconocer que los locales tampoco hablábamos mucho de ellas. Se encuentran dentro de un parque natural muy poco transitado y al estar rodeadas de vegetación no eran muy visibles ni fáciles de encontrar sin la ayuda de alguien que conozca la zona. Además, no hay ningún transporte público que llevara a ellas y los últimos kilómetros eran una pista de tierra con constantes subidas y bajadas que se convertían en un tremendo barrizal en temporada de lluvias.
 
Pero hoy en día su ubicación está perfectamente señalizada, la estrecha carretera que lleva hasta ellas se ha asfaltado e incluso aparece como destino en las excursiones diarias que organizan muchas agencias para visitar las atracciones más destacadas de la zona. Así que una vez descubierto el secreto animo a todos los viajeros que pasen por Pai a darse una escapada a Sai Ngam, nadie se arrepentirá y estoy seguro que recordará esas aguas termales como unos de sus mejores momentos en su viaje por Tailandia.
 
Lo más aconsejable, y siempre que tengáis experiencia en conducir una moto, es que vayáis por vuestra cuenta, de este modo dependéis de vosotros mismos sin andar pendientes de una agencia que os marque la hora de llegada o salida. Saliendo de Pai por la carretera 1095 a Mae Hong Son veréis una señal una vez recorridos unos dieciséis kilómetros, allí giraréis a la derecha a una pequeña pista y después de cinco kilómetros habréis llegado a las hot springs, no tiene pérdida. Al abandonar la carretera principal veréis una barrera y una caseta de los Rangers, es la entrada al parque natural y tan solo hay que pagar 20 baht por persona y otros 20 por moto.
 
Lo mejor es ir a primera hora o al atardecer, estaréis prácticamente solos o con algún Lisu del pueblo cercano que suelen ir allí a relajarse, lavarse la cabeza o llevan a los niños para que jueguen en el agua. La temperatura es perfecta, parecida a la que podemos encontrar en cualquier jacuzzi o spa de Occidente, personalmente me gusta mucho en las noches de invierno, en Pai comienza a hacer frío en diciembre cuando cae el sol y estar metido al calorcito en esa piscina natural con el vapor que  aparece en su superficie tiene un toque mágico. También podéis llevar algo de comida o incluso una tienda de campaña para pasar allí la noche.
 
 


miércoles, 21 de diciembre de 2016

PASIR TENGKORAK, LA PLAYA DE LAS CALAVERAS


Hace unos años estuve por primera vez en Langkawi, una de las islas más conocidas de Malasia, situada en el mar de Andaman, junto a la frontera tailandesa, y la verdad es que no me llamó demasiado la atención. Fue una visita rápida, de un par de días, un lugar de paso de camino a Penang. Llegamos en velero desde Tailandia, atracamos en el puerto de Kuah, hicimos los trámites de inmigración y poco más. Kuah me pareció una ciudad llena de edificios altos de hormigón, una imagen que poco tiene que ver con lo que suponía iba a ser una isla tropical. Al día siguiente alquilamos un coche para ir a Pantai Cenang, la zona turística más concurrida de la isla y más de lo mismo. Un lugar masificado, una extensa playa poblada de hamacas, chiringuitos, motos de agua, para sailing, masajistas y vendedores de baratijas. Y paralela a la playa una calle llena de restaurantes, hoteles, tiendas de souvenirs y agencias de excursiones. Turismo globalizado en estado puro, ya habíamos visto bastante y no teníamos nada más que hacer por allí, andábamos justos de tiempo, volvimos al puerto y pusimos rumbo al sur.
 
Pero cualquier lugar del mundo se merece una segunda oportunidad, y sabía que Langkawi tenía mucho más que ofrecer, así que el mes pasado volví con Jhing y pasamos ocho días recorriendo la isla de cabo a rabo y disfrutando de cada rincón. Quitando ese par de zonas que he comentado antes, la mayor parte de la isla está muy poco poblada. Langkawi se abrió al turismo a mediados de los ochenta y sigue manteniendo su biodiversidad y su belleza natural, montañas cársticas y acantilados, gran variedad de fauna, jungla y bosques tropicales, cataratas, cuevas, manglares, llanuras y arrozales, y por supuesto unas cuantas playas que siguen manteniendo su estado natural y a las que no acude mucha gente. La pequeña playa de Pasir Tengkorak situada en el noroeste de la isla, rodeada de bosque húmedo tropical y muy cerca de la impresionante catarata de Temurun, se convirtió en nuestro lugar favorito para disfrutar de las aguas del mar de Andaman y finalizar así cada uno de esos días llenos de descubrimientos y actividades.

Pero antes de que en Langkawi entrara el turismo y se convirtiera en una zona libre de impuestos llena de comercios duty free, era una isla con mala fama muy temida por los malayos y considerada maldita debido a la cantidad de leyendas terroríficas relacionadas con brujería y malos espíritus que han ido pasando de generación en generación, no eran muchos quienes se atrevían a adentrarse en sus bosques.

Y varias de esas leyendas tienen su origen en Pasir Tengkorak, cuyo nombre traducido al español quiere decir arena de calaveras. Hay diferentes historias sobre el asunto, pero lo que es cierto es que a mediados del siglo pasado se encontraron en esa playa cantidad de calaveras y todo tipo de huesos humanos.

La primera leyenda es típica en esas historias navales de hace siglos que se propagaban por todos los mares del planeta y hablaban de monstruos marinos y calamares gigantes que destrozaban y engullían cualquier nave que pasara por allí esparciendo los cadáveres que llegaban hasta la orilla. Otros barcos acababan en el fondo marino hundidos por remolinos de grandes dimensiones.

La segunda historia tampoco es que sea muy creíble, pero tiene su toque mítico y narra la gran batalla que tuvieron en una isla cercana Garuda y Jentayu, dos dioses del hinduismo con forma de aves gigantes. La batalla fue tan intensa y duró tanto tiempo que ninguno de los fieles guerreros de ambos bandos sobrevivió en la lucha, apareciendo sus cadáveres en Pasir Tengkorak traídos por las mareas.

Las siguientes historias tienen algo más de lógica y son más actuales siendo las que gozan de mayor credibilidad. En las fotografías se puede observar a unas cuatro millas de distancia la isla tailandesa de Tarutao. En los años treinta del siglo pasado era una prisión y muchos de los condenados que allí se encontraban intentaban huir a nado. Era la única forma posible para conseguir su libertad, pero tenía mucha más dificultad de la que podían imaginar. Parece ser que ninguno de ellos tuvo éxito y todos acababan ahogados a causa del cansancio, las corrientes o los ataques de tiburones. Poco a poco sus cuerpos iban llegando a Pasir Tengkorak.

La cuarta leyenda habla de los piratas que abundaban en esa parte del mar de Andaman escondidos y protegidos por tanta cantidad de islotes y bahías en las que fondeaban esperando a sus víctimas. Una vez que abordaban un barco se quedaban con lo que realmente les interesaba, cualquier tipo de mercancía era valiosa, no así la tripulación de sus naves quienes eran tirados por la borda vivos o muertos para que una vez más las corrientes y mareas dejaran varados sus cuerpos en la playa.

En una playa tan idílica y tranquila resulta difícil imaginar que ocurrieran estas historias para no dormir. Cada uno que se quede con la leyenda más lógica, o con la que más le guste, pero lo que está realmente verificado son todos esos cadáveres que allí fueron apareciendo. Y quizás se nos ponga la piel de gallina al pensar que en ese lugar de aguas cristalinas su arena blanca esté compuesta de la erosión de coral, crustáceos y... huesos de seres humanos.
 

sábado, 28 de mayo de 2016

ALGUNAS COSAS QUE UN FARANG NO DEBE HACER EN TAILANDIA




Comenzaré este artículo explicando un poco el significado de farang, ya que supongo que muchos lectores se estarán preguntado al ver el título qué narices es eso. Farang es una palabra que, a pesar de no entender nada de su complicado idioma, escucharemos a menudo a los tailandeses, sobre todo cuando parece que están hablando de nosotros. Pero que nadie se preocupe porque no es nada malo, farang es el vocablo que utilizan para definir a los occidentales, esos extranjeros de piel blanca, ojos redondos y raza caucásica que recorren su país de arriba a abajo. Y no hay que tomárselo a mal ya que no supone algo despectivo ni nada por el estilo, simplemente somos farang y no hay más que hablar. Otra cosa sería que nos llamaran farang khi nok, eso es un insulto gordo ya que khi nok significa algo así como cagada de pájaro, así que si algún farang escucha esa frase refiriéndose a él es posible que haya hecho algo malo o poco respetuoso hacia los thais y su cultura.

Cuando viajamos a un país tan diferente al nuestro siempre conviene empaparse un poco de su estilo de vida, su cultura y tradiciones para no caer en algunos errores. No olvidemos que cosas que a nosotros nos pueden parecer normales no lo son para ellos, y viceversa. Más o menos todo el mundo conoce unas reglas básicas de conducta y comportamiento a la hora de moverse por el reino de Siam, ya que este país se rige en base a tres conceptos fundamentales: Familia Real, budismo y patria. Los viajeros ya saben que no pueden hacer ni una mínima crítica a la monarquía ya que pueden pasar quince años en una cárcel de mala muerte acusados de cometer el delito de lesa majestad. También hay que visitar sus templos budistas con cierto decoro en la vestimenta y las mujeres no pueden tocar a un monje. Y mucho mejor no hablar de política a menos que alguno de ellos inicie la conversación, los thais son muy nacionalistas y no aceptan que los de fuera les demos lecciones acerca de cómo llevar las riendas de su país.

Pero hoy voy hablaros de otras pequeñas reglas, algunas cosillas que no están bien vistas por los thais y son muy fáciles de entender y respetar. Y lo cuento aquí porque son cosas que veo prácticamente a diario en Pai, sobre todo a jóvenes mochileros occidentales que disfrutan de sus vacaciones sin tener en cuenta que algunos de sus actos no gustan a los locales, y aunque no les echen la bronca ni les llamen la atención abandonarán Tailandia perteneciendo al grupo de los farang khi nok, recordad, "cagada de pájaro", no suena muy bien ¿verdad?.

No andéis por la calle con el torso desnudo los chicos, o con la parte de arriba del bikini las chicas. Esto es aceptable en las islas del sur y zonas playeras, pero en el centro de ciudades grandes como Bangkok o Chiang Mai, o en pueblos del interior no está bien visto. Es algo que veo cada día en Pai, un pueblito que queda a mil kilómetros del mar, y los habitantes Shan o de otras etnias de esta zona no lo ven con buenos ojos, y hasta les da un poco de asco si además de ir semidesnudos ven a los farang sudando la gota gorda y les canta el alerón. No comprenden que alguien que viaje desde el otro lado del mundo y tenga cierto estatus económico no tome cuidado de su aspecto exterior.

No vayáis de paseo bebiendo alcohol. Es muy normal ver a los farang con la típica botella de cerveza Chang en la mano yendo de un lugar a otro. No es que los thais no beban, de hecho les encanta la cerveza, el ron o el aguardiente de arroz, y para ellos es una forma muy normal de socializar con su familia o amistades. Pero ellos beben en los bares, restaurantes, en casa o sentados a la entrada de una tienda de abastos disfrutando de la sombra. Dicen que no es compatible beber y caminar al mismo tiempo, y es una falta de respeto a niños o ancianos que se crucen en vuestro camino.

No andéis por la calle descalzos, a veces me da la sensación que viajeros que en su vida normal usan traje de chaqueta y corbata llegan aquí y ¡hala!, a quitarse los zapatos o las chancletas y llevar los pies llenos de mierda. Recordemos que para un budista los pies son la zona más impura del cuerpo humano, así como el suelo que pisamos, y por esa razón todo el mundo debe descalzarse a la hora de entrar a templos, casas privadas e incluso algunos comercios. Se trata de dejar fuera la impureza y suciedad que se ha quedado en el calzado, pero si llevamos nuestra propia piel totalmente negra de la guarrería del suelo estamos apañados.

Otro tema es el de los besuqueos, podéis pasear de la mano o agarraditos a vuestra pareja, e incluso daros un inocente beso de vez en cuando, pero si os entra de repente uno de esos calentones propios de un clima tropical o unas copas de más evitad esos morreos interminables o cualquier tipo de magreo exagerado. Simplemente es algo que no se debe hacer en público, para eso tenéis la cama de vuestro hotel y sobre todo total privacidad, cuando lleguéis allí podréis dar rienda suelta a vuestra imaginación y ensayar tranquilamente cualquier postura del Kamasutra que os apetezca.

Respecto al alquiler de motos es un tema que se merece un capítulo aparte. No aconsejo a quien no tenga experiencia alquilar una, hay que recordar que Tailandia se encuentra en lo alto de la lista en cuanto a accidentes mortales en la carretera y una simple e inocente caída os podría fastidiar las vacaciones. Pero en este artículo me remito a deciros que, por favor, no estéis tocando el claxon o la bocina constantemente, tan solo en caso de emergencia. Casi todo el mundo entra en Tailandia por Bangkok y os llamará la atención que a pesar de su caos y sus atascos de tráfico infernales nadie toca la bocina, total ¿para qué?, no se va a solucionar nada con eso y haremos un favor a la contaminación acústica. Muchas veces veo a grupitos de farang que no paran de tocar el claxon sin  ninguna necesidad, parecen los chicos de Verano Azul cuando iban de visita a la casa de Chanquete,

Otra cosa que suele traer acalorados debates en las redes sociales es el regateo. ¿Se puede regatear en Tailandia? Sí, claro, pero hasta cierto punto. Hay que decir que el regateo existe en Tailandia desde que existe el turismo, me refiero a que es algo que no forma parte de su cultura y entre ellos mismos no se hace, o no se hacía. Claro está que hoy en día nos ven en ocasiones como un dólar gigante con patas y sobre todo en mercados turísticos suben demasiado los precios, en esos lugares hay que regatear, y ellos lo saben, por eso siempre tienen a mano su calculadora para ir escribiendo un precio arriba o abajo donde todo depende de la habilidad o paciencia que tenga el comprador. Pero también hay que saber que si vemos los precios muy altos en un mercadillo como el de Khao San Road, en Bangkok, no tenemos más que ir un poco más arriba al mercado de Wang Lang, al que solo acuden thais, y veremos que allí los precios son mucho más bajos y casi no hace falta regatear.

También es normal regatear en algunos guesthouses dependiendo de los días que nos vayamos a alojar, si es temporada alta o baja y demás. Incluso podemos regatear a la hora de realizar una excursión con alguna agencia de turismo dependiendo del itinerario, las actividades o las horas de duración. Pero a menudo se ven regateos ridículos como intentar pagar menos en una estación de buses cuando el precio es fijo para todo el mundo o entrar a un bar y al preguntar cuando vale una cerveza decir que pagas diez baht menos o nada, te mirarán como si estuvieras loco. Por no hablar de intentar pagar menos a una pobre mujer que pasa todo el día cocinando pad thai en plena calle o vendiendo fruta, etc. Por favor, estamos hablando de querer ahorrarnos 0,25 euros.

Y para finalizar, un consejo que quizás sea el más importante. Nunca jamás tengáis un problema con un tailandés, siempre acabaréis perdiendo. Cualquier mínimo malentendido hay que intentar solucionarlo con calma, dejándose hablar el uno al otro, y sobre todo sin gritar, desde el momento que gritéis perderéis toda la razón, aunque la tengáis. Y eso puede dar paso al lose face, algo así como perder la cara, la mayor falta de respeto para un thai, y mucho peor si es en público. Aquí las peleas no se arreglan con dos tortazos, un thai puede pasar de la más absoluta tranquilidad a una agresividad brutal y en ese caso os caerán hostias hasta en el carnet de identidad. Ya he dicho antes que los thais son muy nacionalistas y los que anden cerca acudirán al momento a ayudar a su compatriota, aunque no sepan lo que ha pasado, ya preguntarán después. Y no es de extrañar que empiecen a volar botellas, sillas y aparezca un machete o una pistola que alguien tenga guardada bajo el asiento de su moto. En fin, una situación muy desagradable.

Y eso es todo, amigos. Tailandia es un país maravilloso, con una gente encantadora y un lugar en el que es muy fácil disfrutar de unas buenas vacaciones, tan solo hay que respetar un poco y seréis bienvenidos y respetados, como en cualquier lugar del planeta se trata simplemente de usar el sentido común. Todos estas cosillas que os he comentado provienen de amigos thais, les he dicho que iba a escribir este artículo y ellos mismos han ido sacando los temas, como podéis comprobar es material de primera mano. 

domingo, 10 de abril de 2016

CONSEJOS PARA DISFRUTAR EL SONGKRAN EN TAILANDIA, EL AÑO NUEVO BUDISTA



Sabadee pi mai, feliz año nuevo, ya estamos en la cuenta atrás, durante los días 13, 14 y 15 de Abril celebraremos una vez más el año nuevo budista. Es una de las fiestas más importantes en Tailandia y el país se paraliza durante estos tres días, aunque con el calor que hace es posible que, al menos en el norte, la emoción y los nervios de la espera nos lleve a comenzar la fiesta mañana mismo, suele ser algo común sobre todo en Chiang Mai, sin duda la mejor zona de todo el país para vivir un Songkran.

La celebración del Songkran es conocida como una especie de batalla interminable de agua que nos mantendrá todos estos días calados hasta los huesos, el buen rollo se palpa en el ambiente y todos lo pasaremos como enanos, una celebración abierta a todo el mundo donde se juntan viejos y niños, ricos y pobres, thais y farangs. En realidad se usa el agua como un acto simbólico que nos limpiará cuerpo, mente y espíritu, y nos dará suerte para el año que comienza alejando los malos pensamientos que aniden en nuestro interior. Lógicamente estamos hablando de una celebración budista regida por una serie de símbolos y tradiciones, ya hablaré de eso en otro momento, en este artículo me limitaré a dar unos consejos a los viajeros que os encontráis durante estos días en Tailandia para que podáis disfrutar el Songkran a tope, de una manera divertida y respetuosa con la cultura thai.

Bien, en primer lugar tened en cuenta que toda Tailandia deja de funcionar estos días. No es un buen momento para moverse de un lugar a otro ni hacer excursiones o compras, así que quedaros donde estéis y uniros a la fiesta.

El siguiente paso es el de preparar vuestro uniforme, mejor que sea ropa ligera porque desde que salgáis a la calle estaréis completamente mojados. Si os apetece, también podéis comprar en cualquier mercado callejero una de esas camisas de flores estilo hawaiano, veréis que es lo que usan muchos tailandeses. Y lo más importante es evitar que entre agua a vuestros gadgets electrónicos como cámaras de fotos, smartphones, tablets y demás, así como la billetera y sus tarjetas de crédito o el pasaporte, si se os ocurre llevarlo encima. Para eso lo mejor son esas mochilas waterproof que se cierran por arriba quedando estancas o también veréis pequeñas bolsas de plástico impermeable con un cordel para colgarlas del cuello que se venden estos días en cualquier sitio.

En cuanto al "armamento" podemos usar desde pequeñas pistolas de agua como las de toda la vida hasta sofisticadas armas letales que incluso llevan una pequeña mochila llena de agua para ponerla en la espalda y recargar nuestra metralleta. Lo malo es que al ser de plástico al cabo de unas horas muchas dejan de funcionar debido al mal funcionamiento de su sistema. Yo siempre prefiero usar un cubo de agua o un pequeño balde de esos que usan los bares para vender sus buckets, al final echas más agua y lo puedes cargar de nuevo en un segundo, ya que la mayoría de los locales donde paréis tiene mangueras o grandes depósitos para que a nadie le falte agua.

Una regla de oro es no enfadarse cuando os echan un cubo de agua encima, recordad que es un honor, os están dando una bendición y hay que tomárselo con deportividad dando las gracias y deseando feliz año nuevo a vuestro atacante. Y por la misma razón tú también puedes echar un cubo entero de agua sobre la cabeza de, por ejemplo, un policía... qué gustazo, ¿verdad?, veréis que no hay ningún problema y os dedicará una sonrisa.

A quien no hay que mojar en ningún caso es a ancianos y bebés. Para un niño pequeño puede ser un shock e incluso le puede lastimar si el agua va a mucha velocidad. Con la gente de avanzada edad quedaréis muy bien si os acercáis a ellos despacio y ponéis un poquito de agua en sus manos, después les diréis sabadee pi mai haciendo un respetuoso wai, el saludo budista, con las manos bien altas, a la altura de la frente, y entonces comprobaréis que se quedarán encantados y os lo agradecerán.

No solo los paseantes disfrutan del Songkran, sino todo tipo de vehículos desde coches y motos hasta sidecars o cualquier otro artefacto estrafalario. Cuando pase una moto procurad no echar agua a la cara del conductor, ya que se puede despistar o quedarse con la vista nublada, tenéis todo el resto de su cuerpo para hacerle su bendición. Por otro lado, si sois vosotros quienes vais en moto y veis que de repente os va a caer agua desacelerad o incluso parad un rato hasta que os echen todo encima, no hay ningún problema, total ya estáis mojados hasta los huesos. Algunos turistas tienden a aumentar la velocidad como locos y es un grave error, pueden caer fácilmente al estar la zona resbaladiza o incluso atropellar a alguien, ya que las calles están llenas de gente y entre las batallas, las risas y el alcohol muchos cruzan la calzada sin mirar.

Y si a alguien le apetece no está de más tomarse un descanso y visitar algún templo para ver algunas tradiciones que tiene lugar durante el Songkran. Podeís poner una ofrenda, un poco de agua sobre Buda y hasta recibir la bendición de un monje. Por último, y muy importante, cuidado en las carreteras, durante esta semana se registra el mayor número de accidentes de tráfico en el país.

Bienvenidos a Tailandia y a disfrutar de su mayor fiesta.

lunes, 22 de febrero de 2016

ENTREVISTA EN KASA KATXAN, HALA BEDI IRRATIA



Aquí debajo os dejo el link para escuchar la entrevista que me hicieron este mes la gente del programa de viajes Kasa Katxan, de la emisora gazteiztarra Hala Bedi Irratia. Una charla de poco más de veinte minutos de duración que se nos hizo corta, podíamos haber seguido hablando horas y horas pero ya sabemos que en la radio hay que cumplir los horarios programados. Ya tendremos otra ocasión para seguir hablando largo y tendido del maravilloso mundo de los viajes. En esta ocasión nos limitamos a hablar un poco de Tailandia y Filipinas. Espero que os guste, toca relajarse y pinchar el link de abajo para disfrutar de la charla, fue un verdadero placer colaborar con ellos.

http://halabedi.org/kasakatxan/160201PRESILLATHAIPINOY.mp3

martes, 9 de febrero de 2016

ALOJAMIENTO BARATO EN PAI PARA MOCHILEROS


Pai, una de las joyas de Tailandia, un pequeño pueblo incrustado junto a un río del mismo nombre que recorre un bucólico valle de la provincia de Mae Hong Son, en el noroeste del país, muy cerca de la frontera con Birmania. Un lugar tranquilo rodeado de naturaleza exuberante y poblado por diversas etnias tribales como los shan, los lisu, los lahu, los black lahu, los aka, los karen, los kachin, algunos refugiados de la vecina Myanmar y hasta una comunidad de musulmanes cuyo origen procede de Yunnan, en el sur de China. Un lugar donde todos vivimos en plena armonía... ¿he dicho vivimos?, sí, porque también hemos quedado atrapados gente de otras provincias tailandesas, de otros países del sudeste asiático e incluso nosotros, los farang, esos occidentales de rasgos y piel blanca que un buen día decidimos tomar este "pairadise" como uno de nuestros hogares en el mundo.

Y quizás sea por eso, o por ese mundo de las redes sociales, que mucha gente se haya dado cuenta que un hispanohablante como yo anda medio establecido en Pai y ha tomado este valle como uno de sus campos base dentro de su vida nómada. Así que cada vez recibo más mensajes y correos de gente que no conozco de nada pidiendo información de todo tipo sobre esta zona. A veces me resulta difícil contestar a todos, y más teniendo en cuenta que cada persona es un mundo y no es nada fácil dar ningún tipo de recomendaciones a alguien que no conoces a no ser que sean preguntas claras y concretas.

Una de las preguntas que más me hacen tiene relación con el alojamiento en Pai, y viendo que la mayoría de estas cuestiones proviene de gente joven, con muchas ganas, ilusionada con su viaje y su estilo de vida mochilero, con un presupuesto ajustado, con ganas de conocer y compartir experiencias con otros viajeros, y sin exigir lujos a la hora de alojarse en un hotel para poder ahorrarse de este modo su dinero para otras cosas he decidido hace una pequeña lista de unos cuantos hostels para mochileros en Pai que cumplan las tres B; bueno, bonito y sobre todo barato. Los precios están en baht tailandeses, redondeando digamos que ahora mismo un euro son cuarenta baht, aquí tenéis la lista.

- Common Grounds: un excelente hostel muy bien dirigido por Mitchell, Fai y Taylor. Tienen dormitorios a 150 baht y bungalows privados a 300 baht. En la zona común siempre hay buen ambiente con un bar lleno de hamacas, billar, dardos, juegos de mesa, cantidad de libros en diferentes idomas, wifi y a menudo música en directo con bandas locales y gente de paso. Con una estancia superior a dos semanas existe la posibilidad de alojamiento gratis a cambio de trabajar un poco para ellos.

- Sabai Garden: en un entorno natural con vistas de lujo ofrecen dormitorios a 100 baht, bungalows de bamboo a 200 baht y unas preciosas y bien decoradas casas de arcilla a 400 baht. Wifi, cocina común, granja de alimentos orgánicos y cancha de volleyball. Alquiler de bicicletas a 50 baht y un 10% de descuento para bebidas en el Sabai Bar, situado en la Walking Street del centro del pueblo y con música en directo a diario. También ofrecen alojamiento gratis a cambio de voluntariado echando una mano en la limpieza, la granja orgánica o renovando la pintura.

- Purple Monkey: se ha puesto de moda por el ambientazo de su bar y su piscina en pleno centro del pueblo. Para todo tipo de clientela desde backpackers hasta flashpackers, ofrecen desde dormitorios compartidos muy baratos hasta habitaciones privadas con todo tipo de necesidades. Organizan diferentes actividades cada semana ya sean barbacoas, campeonatos de baloncesto o volleyball y ponen las películas más actuales en pantalla grande y una gran hoguera para combatir el frío del invierno. Y por supuesto como prácticamente todos los alojamientos en Pai dispone de wifi gratis y a alta velocidad.

- Pai Circus: este hostel destaca por sus lecciones gratuitas de actividades circenses como bailes, malabares, equilibrismo y más. Dormitorios a 200 baht y bungalows privados a 300 baht en un lugar muy tranquilo al otro lado del río. A las zonas comunes no les falta de nada, desde bar y restaurante hasta piscina pasando por lavandería, hogueras nocturnas, billar, juegos de play station, películas en dvd y todo tipo de instrumentos musicales a disposición de sus clientes. Alquilan motos y hacen muy buenos descuentos para estancias largas.

- Golden Hut: un lugar relajado con bungalows de bamboo independientes y terrazas privadas en la misma orilla del río por tan solo 150 baht. A dos pasos del centro y de la Walking Street.

- Pai River Lodge: bungalows de bamboo privados sobre el río a 100 baht con baño compartido. Otro tipo de bungalows con más facilidades un poco más caro, e incluso quien lo desee se puede alojar en unos tipis estilo indio. En su restaurante hay que probar la comida de Om, propietaria del negocio y natural de la región de Issan. Y su marido Peter es un excelente dj encargado de llevar el bar pinchando la música acorde a cada momento del día.

- Up2U: a unos cinco minutos caminando desde el centro en dirección a Mae Hong Son. Dormitorios a 180 baht y una terraza muy agradable sobre el río con cocina común, café y té gratis y ambiente tranquilo.

- Spicy Pai Backpackers: un clásico de los hostels para mochileros en Pai. Baratísimo, dormitorios a 150 baht con un ligero desayuno incluido.

- Shangrila: ideal para clientes amantes del yoga y la meditación, sesiones diarias y bungalows privados a 300 baht.

-Giant: bungalows privados en pleno río desde 150 baht los más básicos. Cuantas más comodidades va subiendo un poco el precio pero sin pasar nunca de los 400 baht.

Y ésto es todo amigos, en Pai hay tantos sitios para alojarse que me he limitado solo a unos cuantos con precios básicos que conozco personalmente. Tengo que decir que nunca he pasado una noche en ninguno, tan solo los conozco por diversas razones o porque los dueños de algunos de ellos son amigos nuestros, aunque este aspecto no lo he tenido en cuenta y he procurado no dar ninguna opinión subjetiva. Si para un próximo artículo alguien está interesado en que seleccione otra lista de alojamientos de un standing más alto respecto a precios, facilidades y comodidades no tiene más que decírmelo.