viernes, 17 de octubre de 2014

CHAOLONG RESTAURANTS EN PUERTO PRINCESA


Muchos turistas se sorprenden cuando llegan a la isla de Palawan, al suroeste de Filipinas, y ven tantos restaurantes de comida vietnamita. La mayoría de ellos se encuentran en Puerto Princesa, la capital de la isla, y se distinguen por la palabra chaolong que figura en sus carteles. Tal cantidad de vietnamese cuisine tiene su explicación, son una herencia de los refugiados que huyeron de Vietnam y llegaron a Palawan hace casi cuarenta años.

A decir verdad ya no quedan muchos vietnamitas en la isla, fueron emigrando a otros países, montaron los restaurantes y al abandonar Palawan vendieron sus negocios a los filipinos. Pero los nuevos dueños han sabido mantener la tradición de la cocina vietnamita, aunque la han aderezado con un cierto estilo local.


Los menús no tienen mucha complicación, básicamente el plato estrella en todos ellos es una sopa de noodles de arroz glutinoso a la que se añade ternera, pollo o cerdo, dependiendo del gusto de cada uno. También se puede añadir un huevo cocido para darle otro toque. Van acompañados de un platito con otros aderezos como albahaca, menta, limón y brotes de soja. Y en cada mesa hay un par de tarros con chili y pimentón para darles más calor si cabe.

Otra de las joyas de la corona de estos restaurantes que a mí me apasionan para acompañar la sopa son sus baguettes estilo francés, no olvidemos que Vietnam fue colonia francesa junto a otros países del sudeste asiático formando la antigua Indochina. Barras de pan calentitas y recién salidas del horno que se pueden pedir solas o con mantequilla, ajos, carne y hasta paté. Un pan bien trabajado es algo de lo que más echo de menos por estos lares, y en Palawan tengo la suerte de poder comprarlo a diario.


En los chaolong se puede comer por cuatro perras, ningún plato supera un euro en su precio, eso hace que sean frecuentados por todo tipo de personas, desde familias, grupos de amigos o trabajadores hasta turistas y expatriados residentes en la isla. Y lo mejor de todo es que están abiertos venticuatro horas al día, si en mitad de la madrugada tras una noche de farra nos pica el gusanillo no tenemos mas que buscar un chaolong. Eso sí, no se vende alcohol a partir de medianoche, de esa forma impiden que sus locales se llenen de borrachuzos que quieren continuar la fiesta.

Quizás el chaolong con más calidad de Puerto Princesa sea el Rene's Saigon, en Rizal Avenue, un poquito más caro y con más variedad de platos vietnamitas en su menú. Aunque mi favorito y el más famoso es el Bona's, en Manalo Street, a menudo resulta difícil encontrar un sitio libre, a pesar de que se puede compartir mesa con otros comensales, pero la cantidad de sus noodles y el ambientazo que suele haber es espectacular. Así que aviso a navegantes, cuando lleguéis a Palawan pasaréis por Puerto Princesa con toda seguridad, no dudéis probar la comida de un chaolong aunque sea una sola vez.


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