miércoles, 18 de noviembre de 2009

¡QUE VIENEN LOS MAOISTAS!



Hace un par de días recibí un correo de un amigo que estaba algo preocupado sobre las convulsiones políticas de Nepal durante estos días, me decía que había escuchado que el gobierno estaba paralizado, Kathmandu bloqueado, que los maoistas estaban a punto de volver a las armas y la guerra civil era inminente. No sé que información estará llegando a Occidente, me imagino que la maquinaria neo-liberalista que controla el mundo como si fuera el juego del monopoly habrá puesto a trabajar todos sus medios de comunicación para alertarnos de la plaga comunista que quiere acabar con ese "mundo libre" establecido por el tío Sam y sus afines. Pero podéis estar tranquilos porque el único peligro real que veo actualmente por aquí es darte una leche mortal viajando en autobus o ser atropellado por una moto en plena calle.

Es cierto que hay tensiones y no voy a daros ahora una clase de historia política nepalesa porque no acabaría nunca, para eso podéis recurrir a la Wikipedia donde está todo muy bien documentado. El caso es que durante los últimos siglos Nepal vivió bajo el yugo de una monarquía parasitaria que vivía a todo trapo sin preocuparse demasiado de las necesidades de su pueblo. Disolvían el parlamento o lo restauraban según el humor con el que se levantaban ese día, e incluso había muchas rencillas entre los miembros de la familia real. En 2001 un principe llegó a palacio con un pedo monumental y se cargó a tiros a casi todos los miembros de su familia antes de suicidarse. Todos sospecharon que se trataba de un montaje perfectamente calculado por el nuevo rey.



Pocos años antes, en 1996, los maoistas habían declarado "la guerra del pueblo", exigiendo la supremacía civil. Las escaramuzas entre los guerrilleros y el ejercito gubernamental duraron diez años y una vez llegado el acuerdo de paz se celebraron unas elecciones democráticas el año pasado donde los maoistas arrasaron en las urnas y formaron un gobierno de coalición con otras fuerzas políticas. Sobre la marcha se abolió la monarquía (a ver si tomamos nota), se acabo con siglos y siglos de estancamiento social, político y económico en un pais que veía como seguía viviendo en la edad media mientras que sus vecinos indios y chinos despegaban a pasos agigantados en el panorama mundial.

El siguiente paso que intentaron dar los maoistas fué declarar estados autónomos para descentralizar el poder concentrado en el valle de Kathmandu y repartir un poco los presupuestos del estado en las zonas rurales donde son practicamente inexistentes las inversiones en sanidad, educación o infraestructuras. También quisieron cesar al siniestro jefe del ejército contra el que habían estado luchando durante diez años. Pero estos asuntos fueron abordados con muchas reticencias entre los demás miembros de la coalición, y tras unas cuantas artimañas consiguieron sacar del gobierno a los maoistas hace seis meses. Logicamente, éstos andan bastante cabreados, hace un año ganaron de calle las elecciones y ahora se ven fuera el parlamento.

Y el pueblo nepalés ve como sus ilusiones y expectativas han caído en saco roto, el gobierno actual no mueve ficha y el país continúa con sus problemas crónicos. Así que los maoistas han establecido un calendario de protestas y se han echado a la calle. Pero de momento lo han hecho de una forma festiva, hay manifestaciones, concentraciones, cortes de carreteras, pero todo ello rodeado de música, canciones, tenderetes de comida y mucha alegría. Han dejado claro que van a llevar a cabo sus reivindicaciones de forma pacífica, de momento claro, vamos a ver como responde el gobierno, por ahora se les ve un poco acojonados al ver la masiva respuesta popular al llamamiento de los maoistas.



El otro día tuve la suerte de asistir a una de estas jornadas de protesta en Pokhara. Me dirigía al casco antiguo en bicicleta cuando me crucé con una pareja de americanos que me dijeron: "No sigas, date la vuelta, están los maoistas". Parecía que habían visto al diablo en persona pero como podéis suponer no les hice ningún caso y me dirigí rápido al centro del cotarro. Como habían puesto una barricada aparqué mi bici un poco antes y fuí hacia ellos armado con mi camara de fotos, enseguida noté sus miradas clavadas en mí pero levanté el puño al más puro estilo Che Guevara y todos se pusieron a jalearme, ya me había ganado su confianza.

Al momento me ví totalmente rodeado por los manifestantes pero no pasaba nada, suponían que era algún periodista internacional y todo el mundo quería contarme sus problemas, el motivo de sus protestas e incluso sacarme a bailar con ellos. Me hablaban de sus necesidades urgentes, no entendían cómo todavía hoy en día mueren decenas de personas diariamente en la carretera, cómo sus hijos no pueden completar sus estudios, o cómo la mortalidad infantil del país está entre las más altas del planeta. Una señora me contó que su hijo de tres años había muerto deshidratado por una simple diarrea que ningún médico había tratado.

El momento más cómico del día tuvo lugar con un policía. Quise seguir a un par de fotógrafos y a un cámara de televisión que se habían subido a un muro de un cuartel para tener mejores imágenes. De repente me vino el tío y me pidió un carnet de prensa, le saqué de la cartera el de patrón de embarcaciones de recreo y se quedó tan ancho, "Ok, ok, no problem". En fin, que ya véis que los temidos maoistas no son ningún ejército de orcos ni nada por el estilo, simplemente son el pueblo, un pueblo encantador que tiene unas aspiraciones totalmente legítimas; cuando la sociedad habla hay que escucharla y más si son una inmensa mayoría. A mí personalmente me han caído muy bien.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

no dejas de sorprenderme.
gracias

namberguan

david dijo...

eres auténtico Oskar... tranki con los maoistas ta kontuz con los yankis..
david aizpuru

Anónimo dijo...

Despertando la vena Sistiaga eh? Jaja...La curiosidad periodistica nos puede. Lo del carnet de patron es buenisimo, que morro tienes jaja...Como veo, el hombre repite historia en cada parte del mundo. Gracias por acordarte el sabado, me (nos) alegraste el dia. Cuidate mucho mucho . Un besazo Pitu&Mele

Anónimo dijo...

La dictadura del proletariado (totalitarismo) instaurada por Lenin tuvo su más fiel brazo ejecutor en Stalin, bajo cuyo reinado de terror murieron en la ex-Unión Soviética entre 15-20 millones de rusos. Tal era su afán asesino que cuando no asesinaba a los "enemigos" ordenaba sus ya famosas "purgas" dentro de su propia maquinaria de poder.
Una derivación de semejante horror fue el maoismo, ideología que alimentó a grupos como "sendero luminoso" en Perú, y que en Camboya (años 75-78) causó 3 millones de muertos, ciudadanos camboyanos indefensos sistématicamente eliminados por no encajar en el "órden nuevo" que el genocida Pol-pot quería instaurar.
Fue tal la crueldad desplejada por los kemeres rojos, que en el año 79 fue la propia Unión Soviética la que los desalojó del poder.
Prefiero el mundo libre occidental que te permite viajar como tú lo haces. Buen viaje.

Iñigo eta Aitor dijo...

Claro que sí señor Anonimo, en vez de luchar por salir de la miseria y no morir de hambre, el pueblo nepali tendría que cruzarse de brazos y esperar a ser liberados por "el mundo libre occidental" como tu lo llamas.
Pero desgraciadamente, este último está ocupado ahora mismo en Iraq y Afghanistan.
Que Oscar nos siga deleitando con sus crónicas y que el señor anonimo se limite a leer LA RAZON y a vivir en su burbuja occidental paranoica.

Besarkada Haundi bat.

Iñigo Abuelo Cyclotherapy